martes, 8 de febrero de 2011

Película Nro. 7: "Los Paraguas de Cherburgo"

los paraguas de cherburgo collage para enamorarse

Título Original: Les Parapluies de Cherbourg (The Umbrellas of Cherbourg, en inglés).
País: Francia.
Año: 1964.
Duración: 91 min.
Género: Musical, Drama, Romance.
Director: Jacques Demy.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0058450/

Pareja: Guy Foucher (Nino Castelnuovo) y Geneviève Emery (Catherine Deneuve).

Tan sólo tres años antes de hacer la maravillosa película "Las Señoritas de Rochefort", también con Deneuve, Demy realiza esta fantástica obra. No puedo despegarme de ninguna de las dos ni decir cuál es mejor que la otra. Lo más que me animo a admitir es que mientras una es absolutamente feliz la otra es desconsoladamente triste.

El título es muy poco revelador, pocos de nosotros sabemos que Cherburgo es un puerto francés en el norte (del lado que da a Inglaterra), ni que los franceses en algún momento fueron dueños de Argelia y que allí sufrieron una de sus peores derrotas militares, el comienzo del fin de su imperio colonial. Pero si sabemos que el amor a distancia, es la peor de las distancias. Esta situación no nos es ajena, y en algún momento podemos vivirla: qué tal si la persona de la que nos enamoramos se muda a otra ciudad o se le ocurre la gran idea de estudiar en el extranjero. Es cierto que hoy tenemos muchas opciones para comunicarnos a través de la red, por decir algo, e inclusive con audio y video en tiempo real y gratis si usamos Skype, pero... lo siento mientras no podemos tener sexo o salir a un parque a pasear juntos a través de la red, la situación será siempre la misma que desde hace millones de años. En estos casos estamos expuestos a una de las mayores pruebas, y aún podemos hacer las cosas más difíciles: qué tal si no tenemos la opción de ver a la persona en un buen tiempo (cero vacaciones que puedan ser aprovechadas) ni que sepamos con certeza cuando se terminará el tiempo que tengamos que esperar. Y digo que seríamos puestos a prueba en un caso tal, porque de decidir abandonar el barco y cerrar las puertas a ese amor, ¿sería justo cargar con la cruz del que se rindió primero? ¿O con el malvado arrepentimiento del "que hubiese pasado si..."? Incluso lo peor que podría pasarnos es que nos acusaran de frialdad o falsedad o (algo que odio) falta de amor o cobardía. En fin, hay una gama de malas situaciones para escoger cuando esa persona no está cerca.

Sí señores, es así, no tienen que pensarlo mucho, lo mejor es cortar, esperar que la siguiente mejor opción no sea un desastre y preguntarle a Dios (entre las muchas cosas que tenemos que preguntarle) por qué a mí me pasan estas cosas (este es un pensamiento muy católico, por cierto). Pero como el cine no se trata de la vida, porque la vida la puedes ver transcurrir delante de tus ojos en este mismo instante, sino de hacer la vida un poco más maravillosa, cuando una pareja fantástica se despedaza por las cosas menos maravillosas de la vida cotidiana sentimos una rabia tan personal como si tuviésemos parte en la tragedia. Esto es lo que más me gusta de esta película. ¿Por qué maldita sea todo tenía que terminar así? Pero miento, sí lo sé. Si hubiese sido Geneviève hubiese hecho lo mismo, y aún mucho más rápido. ¿Alguien recuerda el Clon original? Yo solamente una parte, cuando el sabio tío musulmán dice que no es necesario casarse por amor, sino casarse bien, y el amor viene después naturalmente. Bien no es el tipo de amor que nos convence del todo, pero todo amor es una apuesta, y debe pasar la prueba del tiempo, la costumbre y el aburrimiento, entonces por qué no podría nacer el amor también de la costumbre. Aún en nuestros tiempos modernos, el matrimonio es una forma de ganarse la vida. Del otro lado, del de Guy, qué puedo decir, una segunda mejor opción es mejor que una mejor opción imposible.

Me gusta creer que al final todos ganamos y somos felices, aunque veas que la otra persona de todas maneras tuvo el hijo que pudo haber tenido contigo. Que tonto de mí.

lunes, 7 de febrero de 2011

Película Nro. 8: "Cuando Harry encontró a Sally".

Cuando Harry encontro a Sally Collage 14 días para enamorarse

Título Original: When Harry Met Sally.
País: EEUU.
Año: 1989.
Género: Comedia, Romance.
Duración: 96 min.
Director: Rob Reiner.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0098635/

Pareja: Harry Burns (Billy Crystal) y Sally Albright (Meg Ryan).

Al igual que con Casablanca, mucho tiempo antes de ver esta película, ya mi amigo se había encargado de darme un spoiler, contándome casi toda la película. Bien, un tiempo después la vi, y a la conclusión a la que pude llegar es que mi amigo es muy malo dando spoilers, porque aunque ya sabía gran parte del argumento, decir que la experiencia fue poco menos que maravillosa es decirlo de manera mediocre.

Esta película comienza con un tema favorito de las discusiones tontas sobre parejas: ¿pueden existir la amistad entre un hombre y una mujer? Supongamos que esta pregunta va dirigida a dos personas heterosexuales, o también estaríamos hablando de lo mismo si fuesen dos personas homosexuales. Inicialmente creemos que no es posible, porque el sexo siempre se interpondrá en el camino. Al menos nunca podemos estar seguros, la carne es débil y la atracción una fuerza casi matemática. El problema de Harry y Sally es una curiosa paradoja: él cree que nunca podrá ser amigo de una mujer porque siempre se acostará con ella, y ella piensa que nadie va a acostarse con ella sólo por arrogancia. Y hay más, Harry trata de entablar una conversación de hombres con Sally (quizás la única forma de no acostarse con una mujer es pensando en ella como en otro hombre), tratando de que ella comente con él sus aventuras sexuales. Ambos desarrollan una amistad que en un principio creían imposible: como cualquier persona, sus fracasos amorosos los dejan por el suelo, y la única persona a la que pueden recurrir en esos momentos es curiosamente aquella del sexo opuesto. Habiendo sacado la atracción de la ecuación, ambos se encuentran pasando más tiempo el uno con el otro de lo que pasan con otras personas, siendo realmente amigos.

¿Y qué podría significar más amistad que concretar una cita a ciegas doble para borrar los malos ratos del pasado? Es simple, yo conozco a alguien con quién puedes salir y tú también, así que ¿por qué no juntarlos? Ahora que lo pienso me hubiese gustado vivir esa experiencia, hubiese sido divertido, aunque creo que demasiadas cosas pueden salir mal en una cita a ciegas como para hacerla doble, ¿no les parece? De todas formas la amistad se convierte en un gran problema entre Harry y Sally, un problema en el que no hay que ser muy inteligente para haber visto: son increíblemente compatibles, pero por no arruinar la amistad no son capaces de darse una oportunidad. La vieja regla de que polos opuestos se atraen se cumple a la perfección: Harry es arrogante y sexista, confía demasiado en su talento sexual, es feo, le gustan los deporte y es el tipo de persona que las mujeres llaman básico, pero en el fondo es un hombre de buenos sentimientos; Sally es una mujer muy independiente, anti sexista, pero que sueña con el día en que llegue a casarse, es extraordinariamente complicada hasta el punto de llegar a ser maniática, y aunque no lo crea es alguien muy vulnerable. ¿No son acaso dos estereotipos de hombre y de mujer?

La oportunidad de estar juntos finalmente llegará y pondrá a ambos ante la trampa que la amistad les había creado: toda mujer como Sally, y cualquier persona en realidad, al tener sexo en un momento de debilidad arriesga demasiado. Creer que estás en un lugar seguro y recibir una bofetada a cambio sólo te deja el sentimiento de no poder creer tu estupidez. Ese lugar seguro era su "amistad" con Harry. Pero él ha conseguido encasillar tanto sus sentimientos hacia Sally que ve la situación como un haberse aprovechado de, y su reacción instintiva es refugiarse en la indiferencia e huir. Es aquí cuando se produce el click, y para qué están las películas sino es para mostrarnos ese mundo tan maravilloso que no siempre tenemos la oportunidad de vivir.

Cuando Harry encontró a Sally es la película para ver si llevas mucho tiempo detrás de ese alguien especial y vez que no se terminan de definirse las cosas. Todos debemos tener una buena historia de cómo conocimos a... el amor de nuestras vidas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Película Nro. 9: "Swing Time"

Swing Time Collage 14 días para enamorarse

Título Original: Swing Time.
País: EEUU.
Año: 1937.
Género: Musical , Comedia, Romance.
Duración: 103 min.
Director: George Stevens.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0028333/

Pareja: Lucky Garnett (Fred Astaire) y Penny Carroll (Ginger Rogers).

A veces la vida nos bendice emparejando ciertas cosas, de forma tal que luego los asociamos eternamente, muchas veces es producto de la suerte o producto de una mente genial, por ejemplo, a quién se le ocurrió juntar la arepa y el queso deberían darle un premio honorífico, quien concibió juntar el chocolate con nueces debería estar por siempre ensalzado en gloria, lo mismo puedo decir de muchas otras duplas, mantequilla de maní y mermelada; arroz y granos; hamburguesas y papas fritas; etc. Esto aparte de darme hambre, me sirve para sugerir cosas que pertenecen juntas, no sólo cosas que van bien juntas, sino cosas que luego de haberlas probado juntas nunca mas las concibes por separado. Una de estas cosas es la pareja formada por Fred Astaire y Ginger Rogers.

La primera vez que vi una película protagonizada por ellos dos estaba enamorado de alguien, esto fua hace ya un tiempo considerando que la película la vi en VHS, y solía pensar que la persona de la que estaba enamorado y yo, hacíamos una pareja tan perfecta que hacíamos que el resto de las parejas se avergonzaran, luego de que ví la película en cuestión, que por cierto era Top Hat, me di cuenta que el que se tenía que avergonzar era yo por pensar que cualquier pareja formada por mí y la piltrafa de mierda de la que estaba enamorado le podríamos llegar a los talones a una combinación tan acertada como la de Astaire y Rogers.

Muchos años después, muy cerca de la actualidad considerando que fue por Twitter, leí un estudio de esos que te amargan la vida, elaborado por una de esas universidades decididas a joderte la paciencia, que afirmaba que ver películas románticas especialmente las del antiguo Hollywood, frustraban las capacidades amorosas de esa persona en un futuro, puesto que elevan los estándares de lo que pueden esperar de una relación de pareja. Cuando leí esto grité "¡¡¡Coño!!!", que tal si fueron Fred Astaire y Ginger Rogers los que frustraron mis posibilidades amorosas con la piltrafa de mierda que antes les mencioné.

¿Cómo no van arruinar mis futuras relaciones? si ellos conforman una pareja tan sólida, juguetona, pícara y fluída, que cualquier comparación con la vida real palidecería terriblemente, por lo menos en esta película, Lucky (Fred Astaire) un bailarín de folletín y apostador empedernido, comprometido desde su juventud con una chica nula cuyo padre lo detesta, hace un trato con su futuro suegro en el cual si logra ganar 25.000 dólares (una cifra gigantísima para la época) el suegro debe aceptar el matrimonio, cuando llega a Nueva York donde espera ganarse el dinero se encuentra con la hermosa Penny (Ginger Rogers) y ya el resto se lo deben de imaginar, esto no es lo importante, ahora que lo pienso en ninguna de sus películas la trama es lo más importante, es la ligereza, los diálogos, los maravillosos y seductores números de baile, y por supuesto la rampante química entre ellos, en ninguna película han estado más brillantes, de hecho en las películas que he visto de ellos por separado hay momentos en que suelo pensar que están cometiendo adulterio.

Fred siempre pícaro, inteligente, gentil, caballeroso y sensible; y Ginger siempre bella, jovial, testaruda y llena de ternura, es sorprendente ver la magia que ambos crean al bailar, muchos alegan que hay algo de sexista en la pareja, es decir, una chica que le piden que sea linda y siga los pasos de un hombre (pero enfrentémoslo ¿no es eso todo lo que siempre se les pide a las chicas?), pero si el sexismo es así denme sexismo siempre. Y si bien puede que hayan arruinado mi futura vida en pareja (ellos y muchas otras películas mas), ya estoy jodido, así que sólo me queda ver sus películas repetidamente y esperar conseguir aunque sea un cuarto de la química de ellos en mi vida real.

sábado, 5 de febrero de 2011

Película Nro. 10 "City Lights"

City Lights Collage 14 dias para enamorarse

Título Original: City Lights.
País: EEUU.
Año: 1931.
Género: Comedia, Romance.
Duración: 87 min.
Director: Charlie Chaplin.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0021749/

Pareja: Un Vagabundo (Charlie Chaplin) y Una Chica Ciega (Virginia Cherrill).

Esta es una adición provacativa, porque pocos tienen todavía la voluntad de ver el cine sin el sonido de los diálogos y del ambiente. Pero las películas de Charlie Chaplin son una excepción: tienen una magia que hace que este detalle de la falta de audio se convierta en un componente más de su estética. Ninguna película muda es tan fácil de ver y causa tan grande disfrute como esta, la película tiene algo que nos permite conectarnos inmediatamente con ella, y mantener esa conexión hasta el final; es un poco comparable a lo que hacía Disney con sus películas.

Dejando eso de lado, el personaje al que Chaplin ya nos tiene acostumbrados comienza su deambular de vagabundo nuevamente, sólo que esta vez tropieza a la vuelta de una esquina con una vendedora de flores que le ofrece su mercancía, y Chaplin, que se caracteriza por su sencillo entendimiento parecido al de un niño, se enamora inmediatamente de la flor y de la vendedora. Ésta es ciega y por lo tanto no puede ver a quién le está ofreciendo sus flores. Esto es importante porque la vendedora no sabrá la procedencia de este peculiar cliente hasta el final, y mientras tanto, delante de ella Chaplin aparecerá con la falsa identidad de una persona adinerada, posición que las ocurrencias y los vaivenes del humor de la película le proveen. La buena y mala fortuna se suceden una detrás de otra en la vida de Chaplin pero su amada vendedora sólo conoce la primera de ellas. Él la acompaña hasta su apartamento sólo para descubrir lo pobre que es, y sus inalcanzables esperanzas de poder pagar una operación que le devuelva la vista. El enamorado ahora tiene una misión.

A Chaplin, sin embargo, lo acompaña el clavel que le regala la vendedora a lo largo de todas sus aventuras. Lo vemos suspirar por ella en un banco cerca a un muelle; lo vemos tomar varios trabajos y fracasar en todos; y lo vemos con un millonario que sólo es su amigo mientras se encuentra ebrio. Al final nuestro pequeño vagabundo hará el mayor sacrificio por su amada: su infortunio a cambio de la fortuna de ella. Sólo Chaplin con su figura inocente y cándida, insisto en esto, muy parecida a la de un infante (o a lo que estaba en nuestras mentes de lo que era una niño, ya la realidad está pareciendo otra), puede hacer esto sin que parezca trillado, ridículo y un gran lugar común para las cursilerías. Lo hace con un encogimiento de hombros ante la vida, sin todas esas martirizaciones de la mayoría de los otros amantes sacrificados que conocemos. El reencuentro de ambos amantes es poco menos que maravilloso, y es una de las escenas que recordaré siempre y que no podrá ser igualada.

viernes, 4 de febrero de 2011

Película Nro. 11: "Howl's Moving Castle"

Howl's Moving Castle Collage 14 días para enamorarse

Título Original: Hauru no ugoku shiro (ハウルの動く城).
Título en Inglés: Howl's Moving Castle.
País: Japón.
Año: 2004.
Género: Romance.
Duración: 119 min.
Director: Hayao Miyazaki.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0347149/

Pareja: Hauru (Takuya Kimura, voz) y Sofi (Chieko Baishou, voz).

Por supuesto no podía faltar una adición animada a esta lista, pero Uds. se preguntarán por qué no están viendo a La Bella y La Bestia o a La Cenicienta, y no les miento, lo consideramos en un principio. Sin embargo, decidimos hacer algo diferente y traer a uno de los nipones que más felicidad me han causado con todas y cada una de sus películas: hablo de Hayao Miyazaki y los Estudios Gibli (que por cierto son distribuidos a nivel mundial por Disney). La magia de esta película es sorprendente acompañada de una música relajante y cándida. Pero la magia de la que estamos hablando es diferente a la que nos tiene acostumbrados Disney. Los japoneses suelen ser un poco más realistas (entiéndanme no me refiero a ser pragmático sino a ser crudo) y, quizás debido a ello, un poco más descabellados en sus fantasías, al menos para mis estándares; se mueven entre esos extremos. Y ya verán por qué lo digo.

Una insignificante fabricante de sombreros es usada por una bruja como carnada para atrapar al famoso mago Hauru (Howl en inglés), un despreciable metrosexual cobarde sin corazón que lleva escondiéndose mucho tiempo. Y cuando digo sin corazón hablo en serio: resulta que en Japón existe la opción de venderle tu corazón al demonio en lugar de tu alma (el demonio Karushifaa que por lo demás es una de las cosas más bellas de ese filme). Y así es como Sofi (la insignificante fabricante de sombreros) se enamora del tipo ególatra que no sabemos si es que sólo es egoísta, pero sí bastante superficial e indiferente. En serio, ¿cuantas veces no nos hemos enamorado de un(a) idiota? Además la buena bruja tuvo la decencia de quitarle a Sofi su belleza, que no recuperará sino que se transformará en algo ligeramente diferente al final.

Al lado de Hauru, Sofi vive la experiencia de estar enamorada sin atreverse a manifestarlo y por lo tanto sin esperar el reconocimiento de él. Oculta en su aspecto transformado, hace todo lo que una esposa ama de casa haría, e inclusive puede decirse que tiene un hijo, ya que cuida del pequeño aprendiz de mago Marukuru. Ella trae un cambio al castillo de Hauru, peor lo defiende ciegamente en todas sus actitudes, inclusive en las malas. Se aferra a él de una manera que pretende que siga huyendo y siendo el mismo gran cobarde que siempre ha sabido ser. Pero el impacto de Sofi logra muchas más cosas de las que ella acierta a darse cuenta: el castillo no es lo único que cambia, también lo hace Hauru, el resto de los personajes e inclusive nosotros mismos. A medida que los dos protagonistas van construyendo un hogar, que no es más que ese lugar cálido y seguro donde el afuera no tienen ninguna importancia. No en vano el castillo no permite la entrada de todos sus enemigos y es incluso inmune a las bombas, además tiene salidas que nos permiten evadir todos los recuerdos tristes. No hay nada más cercano que este castillo a mi ideal de hogar. Y precisamente una de las cosas que más me gusta de esta película es la formación de una familia con extraños que nos acompañan en un viaje.

No será como los cuentos de las princesas de Disney, pero es más bien para aquellos que crecimos con las fantasías de Disney y vemos que la fantasía puede continuar aún a una edad más crecida.

Por último, no puede dejar de mencionar a lo mejor de ese film, el inigualable Sr. Nabo, nombre con el que después bautizamos al primer carro del otro autor de este blog.

Película Nro. 12: "Moulin Rouge"

Moulin Rouge 14 días para enamorarse

Título Original:Moulin Rouge.
País: EEUU y Australia.
Año: 2001.
Género: Musical, Romance.
Duración: 127 min.
Director: Baz Luhrmann.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0203009/

Pareja: Christian (Ewan McGregor) y Satine (Nicole Kidman).

Como puede faltar esta película en este conteo, si no existen palabras que describan mi obsesión por ella, todavía recuerdo la primera vez que la vi, fue en el cine (tuve el privilegio de verla en el cine) debía tener unos 12 años, y a partir de ese momento la película ha sido casi una compañera en mi subconsciente.

Quizás la película más reconocible de la lista, puesto que es bastante reciente, bueno ni tanto ya pasaron 10 años, (odio caer en cuenta que envejezco) y gracias a su enorme éxito, sin embargo, existen raros casos en que la película le va bien o normal en taquilla pero arrasan en ventas de DVD's o en television, Moulin Rouge fue uno de esos casos, al menos en Latinoamérica, gracias a FOX que repetía el film incesantemente es que la película logró ese sitial de reconocimiento que hoy tiene, aunque muchos apuntan hacia Chicago, fue Moulin Rouge el mejor musical de la década.

Baz Luhrmann revive el género musical, poblandolo de canciones conocidas por todos y patrimonio de cultura POP tales como Like a Virgin, Diamonds are a Girls Best Friend, Roxanne, All You Need is Love, Heroes y muchas otras, y aparte Baz cambió el ritmo del musical y lo hizo rápido, burbujeante, efervescente, decadente y muchas veces cruel, es decir, Luhrmann cambió el musical de ser una historia interrumpida por canciones, a ser canciones interrumpidas por una historia.

Pero me enfoco demasiado en la película y poco en el romance, la pareja de tórtolos está conformada por Christian un escritor ingenuo y soñador, y por Satine una exquisita cortesana en el famoso antro Moulin Rouge, a causa de una confusión de identidades, se conocen se enamoran, pero el trabajo de ella se interpone, los celos de él y un deliciosamente amanerado Duque, convierten a esta historia de amor en una tragedia.

Una vez una amiga llamada Valeria que la vio no hace mucho, me dijo haberle gustado pero también dijo que le pareció que la historia no era muy original, y hasta cierto punto la entiendo, pero eso no creo que deba importar porque con esta película sucede igual que con las películas del Disney Clásico, Cenicienta, Blanca Nieves, Bella Durmiente, etc... Es decir todos sabemos de antemano como va a terminar la historia, princesa en apuros, villano amenazante, príncipe al rescate y BUM... fueron felices para siempre, sin embargo, yo nunca me canso de ver las películas de Disney una y otra vez, porque el cine no es sólo sobre la historia sino la forma de relatarlas.

Al igual que en las películas de Disney, poco me importaba saber a donde toda la lloradera de Cenicienta, o porque la Bruja quería matar a Blanca Nieves, lo que recuerdo eran los tiernos que eran los ratoncitos y los enanos cantando. Y como no mencionar cuando los animales limpian la casa con Blanca Nieves, se me ocurren pocos momentos mas tiernos e inolvidables que estos,

Exactamente lo mismo ocurre con Moulin Rouge, como puedo olvidar cuando Christian y Satine bailan sobre las nubes alrededor de la punta de la Torre Eiffel si cada vez que mi papá peleaba con mi mamá, ponía el VHS, veía esta escena y era como si el mundo y todos sus problemas pararan para observar el mágico cortejo de Christian y Satine, siempre soñé ser como ellos eternamente enamorados en una idílica París, lo cual es curioso porque la película no fue grabada en Francia sino en Australia, lo cual es mucho mejor porque siempre me ha parecido que París luce mucho más hermosa en las mentes de sus admiradores.

El romance de Christian y Satine no es nada cotidiano o realista, parece más bien las imágenes creadas por nuestra imaginación antes de un muy anticipado encuentro erótico, o una primera cita en que uno espera ese tipo de química y romance que generan fuegos artificiales, es ese tipo de romance que nunca obtendremos en la vida real pero que siempre lo hemos tenido en nuestras cabezas, bailar en la torre Eiffel, hacer el amor sobre un elefante, que tu amante secreto muera de celos al verte con otro, si bien son cosas que pueden parecer subidas de tono permancen siendo solamente una aventura infantil, en la vida real nunca podrán pasar, probablemente las cañerías y el smog parisino interrumpan nuestras ilusiones, pero en el universo privado de Christian y Satine, nada es muy cursi, o extravagante, nada es demasiado, de niño crecí queriendo ser amado como en su universo, ahora de adulto sigo queriendo, quizás aún mas.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Película Nro. 13: "The African Queen"

African Queen 14 días para enamorarse

Título Original: The African Queen.
País: Reino Unido.
Año: 1951.
Género: Romance.
Duración: 105 min.
Director: John Huston.
Ficha: http://www.imdb.com/title/tt0043265/

Pareja: Charles Allnut (Humphey Bogart) y Rose Sayer (Katharine Hepburn).

Antes de ver la película me imaginaba que La Reina Africana era una mujer, y como ya sabía que en la película había un romance, supuse que se trataba de la mujer amada, pero nada más lejos de la realidad. Estaba confundiendo esta película con otra, más en el estilo de lo primero que asocio con la palabra África: al menos esto lo acerté en parte, porque allí están los animales, las chozas, las iglesias de los misioneros y los hombres blancos de los ejércitos colonizadores, pero no había ninguna aventura en las sabanas, sino más bien un viaje a través de un río. De hecho la película estuvo muy lejos de todo lo que me esperaba, y, he de decirlo, fue mucho mejor así: me sorprendió al mismo tiempo que me conmovió y difícilmente puedo imaginar una mejor película para enamorarse... excepto por el número uno de esta lista.

Pero si hay algo que esta película tiene como trademark es la ternura y la inocencia, y diciéndolo de otra forma la sencillez de la historia de amor representada. Es fresca y agradable, como podría serlo el recuerdo de nuestra madre contándonos algún cuento allá en lo más remoto de nuestra infancia; con lo que puedo decir que es el tipo de cursilerías o de romanticismo que me agrada. Siendo sincero, cuando mi amigo vino por primera vez con la idea de hacer una lista de películas para ver hasta el 14 de febrero, lo primero que pensé fue en todas aquellas comedias románticas que he visto, y que he de ver. Pero no tenía por qué tener miedo. Mi buen amigo estaba pensando con un claridad excepcional (y en realidad no sé si lo sabe pero hace eso muchas veces) y me enseñó algo: hay al menos dos formas de ser románticos: cuando realmente estamos enamorados sin esperarlo, e inclusive resistiéndonos a ello, o cuando sólo pretendemos serlo por vivir la experiencia. La primera correspondería a la vida cotidiana y la segunda a toda esa religión en torno a San Valentín.

Cómo comienza el amor no puede ser más idílico: los personajes celebrando su victoria accidentalmente se dan un beso, luego se dan cuenta de que ni siquiera conocen sus nombres, y que hasta ahora simplemente han sido el sudado marinero Sr. Allnut y la bien educada Srta. Sayer; ambos, tanto en la vida real como en el filme, personas ya adultas y maduras, es decir, un terreno normalmente estéril para las pasiones de los jóvenes. ¿Hace cuanto tiempo que no veíamos un acontecimeinto así? Ahora son Charlie y Rosie, y toman té de la misma tasa. Están confinados en La Reina Africana, que a propósito es un barco, la única vía de escape que tienen, su vivienda y su lecho. Es también la unica cosa feliz que, a manera de una isla, se encuentra rodeada de todo tipo de adversidades. De esta manera la metáfora no puede ser mejor.

Este es todo el objeto de enamorarse. Nada de sentir maripositas en el estómago ni que el mundo se detenga, sino más bien ir navegando a través del desconsuelo con aquella persona que nadie puede igualar, y que a esa persona nadie la pueda igualar sólo por tenerte a ti (estoy tomando citas de la película). De otra forma no tiene objeto enamorarse. Es algo tan cotidiano y tan del día a día, que poco cuentan los aniversarios. Es tanto así que cuando ya no se siente esa isla en común y esa meta en común abandonamos el barco.

No hay nadie como Bogart y Hepburn para hacernos sentir enamorados.